Étre et Avoir (To Be and To Have) [2002]

30 may. 2015




















"There is only one beautiful baby in the world and every mother has him."
-José Martí-

A small French documentary turned out to be a huge critical success while doing great at the box office. We’re talking about Étre et Avoir (To Be and To Have), a wonderful film about a rural teacher called Georges Lopez and his group of elementary school students ranging from 4 to 12 years old. 

There isn’t anything artificial or sugarcoated about this movie. Every single scene details the magic process of a child absorbing the best knowledge possible during those first years at school. So that, there are several little angels starring in this film with their real names: Jojo, Guilleume, Létitia, Axel,  Jessie and Julien among them.



The movie offers some subtle yet very important lessons along the way. Some of them might sound like a cliché for some though, and this is one of today’s biggest problems: for some reason, a lot of real values are considered “boring stuff” and at the same time they’ve been replaced with fear and ignorance.



Time to take them back by watching a movie like this, as the first thing we learn from it is the importance of respect toward others. With simple but powerful words, Lopez teaches the kids how to solve any conflict without using any violence: Jojo is hit by one of his classmates, and then the teacher explains to both children why this is wrong while teaching them about forgiveness. We can only wish that our politicians would have had a teacher like this… right?

Georges Lopez

The Spanish-descent teacher also finds the time to talk to the parents, thus remembering the importance of involving them in their kids’ education process. This should be the right equation (teachers-parents-students) in order to guarantee that these boys and girls will be the best citizens possible. 
 
Étre et Avoir is set in rural France, the perfect landscape to tell this story with no argument, but made with lots of heart and soul. You will see the cold winter turning into colors as soon as spring arrives again. Meanwhile, Georges Lopez discuss about himself so the audience can get to know him a little bit more, and by the end of the documentary his reaction when saying goodbye to his beloved students can move us to tears in a heartbeat.


These kind of spontaneous and endearing moments explain why the primary purpose of the movie (to tell the story of a man with a big heart and his every day routine as an elementary school teacher) is often overshadowed by the mesmerizing spectacle of seeing those little ones just being themselves, like artless creatures just living in the present and loving every minute of it. 


Children always have the best lessons for us, so it’s time to remember if we love and honor our inner child every day, with no exceptions. This movie is a great start, and Moira MacDonald (The Seattle Times) says it better: “Watchful viewers - particularly those with fond memories of a favorite teacher - will be deeply moved by this film.”

Étre et Avoir can take you away from the real world’s cruelty to show you that there is always a better place to go. If you think that there is no hope left for humanity, then watch again one of the best sequences from this movie, when Georges Lopez introduces a group of new, cute students to the class. 




The image of Mr. Lopez holding a boy named Valentin, as he’s crying and desperately calling her mom’s name will inspire you to love and take care of your own children every day more. Every kid in this world deserves to be loved and supported in every way possible. This is itself one of the immutable truths of the universe and we are thankful for those who pay tribute to it every day of their lives.

30/05/2015

Être et Avoir 
France, 2002 
Les Filmes du Losange, 
Directed by Nicolas Philibert 
Produced by Gilles Sandoz, 
Starring Mr. Georges Lopez and his Elementary School students
Cinematography: Laurent Diddier, Katell Djian, Hughes Hemignani, Nicolas Philibert 
Músic by Philippe Hersant

30 may. 2015

Être et Avoir (Ser y Tener) [2002]

29 may. 2015

"Hay un solo niño bello en el mundo y cada madre lo tiene."
-José Martí-

29/05/2015

Lo que el espectador ve en la pantalla en la película francesa Être et Avoir, es mucho más dulce y amable que la demanda interpuesta por el profesor de la vida real Georges Lopez a los productores, por supuestamente no informarle que el documental tendría una amplia audiencia. Esto sucedió luego del éxito comercial del filme e incluso él argumentó que algunos de los niños que aparecen en la historia sufrieron estrés emocional debido a su repentina fama.

Probablemente algún día el señor Lopez recapacitará al ver de nuevo este documental, que en español significa « Ser y Tener » y apreciará de nuevo él mismo la grandeza y nobleza de su labor. La implicación poética del título, que origina los dos principales verbos  auxiliares en el idioma francés, sirve de base para presentar en forma sencilla y directa la rutina diaria del profesor, quien imparte clases en una escuela primaria a varios alumnos de entre 4 y 12 años de edad.

El profesor Georges Lopez con algunos de sus alumnos
 
No hay nada artificial en la película. Todas las escenas reflejan el mundo real, fácilmente alterable pero mágico a la vez de un niño al aprender día a día durante esos primeros años inolvidables de su formación escolar. Así, los personajes son seres en proceso de convertirse en grandes ciudadanos con nombre propio. Entre ellos están Axel, Guillaume, Jessie, Julien y Jojo, el niño mostrado en el cartel de la película alzando las manos manchadas con tinta.

Être et Avoir requiere la total atención de quien la ve para digerir y comprender los aspectos importantes bajo la superficie, no siempre obvios para el espectador. Sonará tal vez a cliché o a discurso repetitivo, pero el primero de ellos es el respeto propio y para los demás, especialmente presente en la escena donde Georges Lopez alecciona a los niños más grandes para que resuelvan sus conflictos, eviten hablarse con nombres ofensivos y recuerden lo importante de dar un buen ejemplo a los más pequeños.


Este tema es abordado en forma mucho más explícita durante una pelea entre Jojo y uno de sus compañeritos, en la que el profesor interviene y resuelve el problema al explicar la importancia de perdonar para que la convivencia sea pacífica y agradable. 

Tal vez para los espectadores más exigentes, estos mensajes parezcan sacados de cualquier spot publicitario de tv abierta, estilo «lávate los dientes» o «come frutas y verduras». Pero sólo observemos alrededor y veamos cómo se encuentra parte del planeta actualmente: la anarquía y maldad existentes tienen sus orígenes en la falta de comprensión de estos conceptos tan básicos. Es una ecuación en la que todos sin excepción deben intervenir: padres, maestros y alumnos por igual.


Precisamente hablando de eso, Être et Avoir también subraya la importancia de los padres y tutores en la formación de cada niño y adolescente. Georges Lopez nunca está lejos de la plática amable y abierta para que los progenitores de sus queridos alumnos encuentren mejores formas de ayudarlos fuera del aula de clases, aún cuando muchos de estos hombres y mujeres no contaron con esa misma oportunidad cuando tenían la edad de sus hijos.

La provincia rural francesa es un buen escenario para apreciar el ciclo de la vida de la mano de estos pequeños: la llegada del crudo invierno que ellos contemplan con total admiración, para luego dar paso a la colorida y tan esperada primavera. En medio de todo ello, el maestro platica un poco sobre él mismo, mientras que invita a la audiencia a derramar la ocasional lágrima al final del documental. 

Justo en esa escena culminante, el señor Lopez se queda sin palabras en el último día de clases, luego de despedirse de los alumnos mayores a los que no verá en mucho tiempo, al partir éstos a la escuela secundaria a la que ingresaron.

Es por este tipo de reacciones humanas espontáneas, que el objetivo original de la película (documentar el día a día de una escuela primaria rural) es superado por la cruda belleza que significa presenciar a un niño o niña ser ellos mismos, sin aditamentos o artificios añadidos. El universo infantil tiene lecciones que, al ser recordadas, nos harán pensar en el rumbo que nuestras vidas han tomado, y si efectivamente nos acordamos de honrar y amar a nuestro niño interior cada día de nuestras vidas. 

La crítica de cine Moira MacDonald (The Seattle Times) lo expresa en estas acertadas palabras: «cuidado, espectadores, especialmente aquellos con recuerdos de algún profesor favorito, porque esta película los conmoverá profundamente».


Être et Avoir representa una especie de oasis cinematográfico en el que vale la pena perderse durante una hora y cuarenta minutos, y alejarse de la barbarie que los noticieros ofrecen día tras día. Este no será un tiempo perdido, sin embargo: por el contrario, representa la oportunidad para seriamente reflexionar en el mundo que le dejaremos a nuestros hijos, hermanos y niños en general. 

 
¿Hay esperanzas para la humanidad? ¿Es posible salir del caos y la locura que parecen haberse apoderado de este planeta ? La pregunta se responde sola, al apreciar la escena donde los nuevos y muy encantadores alumnos son presentados a sus compañeros. La imagen de Georges Lopez sosteniendo en brazos y consolando a uno de los niños (un bebé, prácticamente) que llora a lágrima suelta al extrañar a su mamá, es más que suficiente para inspirar a quienes la vean a amar cada día más a los suyos.

Cada niño merece contar con el amor de sus padres, todos los días y sin excepción, y tal verdad debería ser anunciada mucho más seguido por todos los medios posibles.


Être et Avoir
Francia, 2002
Les Filmes du Losange,
Dirigida por Nicolas Philibert,
Producida por Gilles Sandoz,
Documentando la vida del Profesor Georges Lopez y sus alumnos de educación primaria,
Fotografía: Laurent Diddier, Katell Djian, Hughes Hemignani, Nicolas Philibert
Música: Philippe Hersant
 
 


 

29 may. 2015

Kathryn Erbe

22 may. 2015



Léelo en español aquí

The perfect complement to Vincent D’Onofrio’s character in Law & Order: Criminal Intent (Robert Goren) was his partner in crime (no pun intended) Alexandra Eames, played by the unique Kathryn Erbe

She calls herself a “blue collar actor”, but in reality she’s so much more than that. Kathryn began her career as a member of the Steppenwolf Theatre Company and starred in some critical-acclaimed plays, A Streetcar Named Desire and The Grapes of Wrath among them.

I remember watching her in a movie called Rich in Love. It is one of those films featuring some true gifted actors, not exactly “movie stars”: Ethan Hawke, Piper Laurie, Albert Finney and Kathryn herself. It was such a great experience, as Erbe’s portrayal of Lucille Odom displays enough expertise while allows you to take a glimpse of her work ethic.

However, every great actor finds a way to expand their own horizons by taking the most challenging roles available for them. In some cases, it doesn´t necessarily implies earning millions of dollars or having your name all over the place in showbiz TV shows on a daily basis. Actually, it takes so much more than that.


This is exactly what Kathryn Erbe did in Oz. Shirley Bellinger, a woman in death row, was the perfect character to showcase her skills, and great enough to disturb the audience and got them thinking for a change about the nature of evil and the darkest side of mental illnesses. 


Kathryn Erbe was completely exposed as an actress both physically and emotionally, during every scene of Oz in which she appears. Bellinger is a mother who drowned her own daughter by sinking her car in a river. She's so  disconnected from the real world that uses kinky, emotionless sex as the only way to express her feelings. 


The execution scene of Shirley Bellinger shows how great Kathryn Erbe is. No wonder why she stated later in an interview that after this character, she knows how to check out and not be affected by all the stuff she portrays on screen. 



The cold murderer and evil mother beg for forgiveness just seconds before being hanged, but the law was stronger than her survival instincts. The whole sequence is extremely frightening and Kathryn’s performance is raw, wild and perfect. 

Fortunately, we will always have Alexandra Eames, her most memorable character, to remind us that true friendship lasts forever. Kathryn worked very hard and along with Vincent D’Onofrio endured long hours of filming to create such a memorable TV show. Worth the effort, as she embodied a tough and determined detective able to solve the most tricky cases with the help of her brainy partner Robert Goren.

Even if the show never turned into any cheesy comedy à-la Bones to appeal to a wider audience, Kathryn and Vincent are still the perfect TV couple who gave us the best of their talent for almost a decade. 


Pretty much as Vincent himself, Kathryn Erbe is a real actress whose passion for what she does goes beyond shallow recognition by the media. She knows exactly where she stands both as a woman and artist... and that’s all that matters. 




Por casi una década, Kathryn Erbe fue el complemento perfecto de Vincent D’Onofrio en la serie Law & Order: Criminal Intent en el inolvidable papel de Alexandra Eames. Esta gran artista se llama a sí misma una “trabajadora de cuello blanco” de la actuación, en referencia a que aunque no ha estudiado en grandes academias, siente una gran pasión por lo que hace. Pero todos sabemos que ella es mucho más que eso.

Entre varias películas que ella ha protagonizado, recuerdo títulos como Rich In Love: un delicioso filme con actores de verdad, no precisamente “estrellas cinematógraficas”, entre ellos Piper Laurie, Ethan Hawke, Albert Finney y la propia Kathryn. Para ese entonces sólo conocía de ella su trabajo en Law & Order: CI, y fue magnífico verla desplegar su talento en una película tan relajante, exquisita y a la vez muy bien realizada. 

Fue poco tiempo después que relacioné su nombre con una serie de televisión que había visto años antes: Oz, el relato bastante cruel de la vida en una cárcel de los Estados Unidos. Aquí interpretó un complicado personaje llamado Shirley Bellinger, una mujer trastornada sentenciada a la pena de muerte por haber ahogado a su hija pre-adolescente en un río: ella hundió intencionalmente el automóvil donde la niña se encontraba.

El conectar los recuerdos del trabajo que había presenciado de Kathryn Erbe en este impactante show y luego leer sobre su trabajo en teatro, y los triunfos obtenidos en obras como A Streetcar Named Desire y The Grapes of Wrath, me hizo admirarla aún más y apreciar su ética personal como actriz. 


La entrega de la señora Erbe al interpretar el personaje más exigente y perturbador de su carrera fue total y sin reparo. En la pantalla expuso su cuerpo y alma en cada escena que realizó. La experimentada actriz supo imprimir una crudeza bastante brutal al personaje de una mujer tan desconectada de la realidad, que sólo utiliza el sexo más pervertido como forma de expresión durante el tiempo que espera su muerte, en esa fría y oscura celda.

La escena de la ejecución de Shirley Bellinger requería una gran cantidad de talento y disciplina. Kathryn Erbe posee ambos y es por eso que esta secuencia crispa los nervios, rompe el corazón  y trastorna al verla. Ese era el objetivo y fue logrado a la perfección. Poco antes de ser colgada en la horca, la asesina de su propia hija se arrepiente, pero era demasiado tarde. Ya para entonces la justicia fue más fuerte que su tardío instinto de supervivencia.



Por este tipo de actuaciones es que ella misma declara que ha aprendido a dejar todo en el set apenas sale de éste, para que tal cúmulo de emociones y energía no le afecte en su vida privada, en lo más mínimo. 


Afortunadamente y luego de plasmar su talento en tan violento proyecto, Kathryn dio vida a Alexandra Eames, una detective capaz de resolver los casos más difíciles con la ayuda de su compañero de gran intelecto y personalidad única, Robert Goren. Acertadamente, el guión de la serie nunca los involucró sentimentalmente con tal de generar altos niveles de audiencia. Aún así, son la pareja de un show policiaco más disfrutable en la historia de la televisión.


Exactamente como Vincent D’Onofrio, Kathryn Erbe es una actriz comprometida con su profesión, cuya pasión va más allá de reconocimientos mediáticos, fama o popularidad. Ella sabe perfectamente quién es como artista y mujer, y eso es todo lo que importa.





Mayo 23, 2015


22 may. 2015

Audrey Hepburn

9 may. 2015


“Quite a lovely heritage she has left in this world. The films people can see and the joy that she gives them and I can think of no beautiful model to try to be like for the young people today, because there are not many like her that one want to emulate”. –Connie Wald, Hepburn’s best friend-
 

Audrey Hepburn is the everlasting golden princess of Hollywood: a young, sweet lady whose unique talent got her starring in films so dissimilar like The Nun's Story, Breakfast at Tiffany’s and Charade. However, in real life she was so much more than that.

Born as Audrey Kathleen Ruston in Brussels, Belgium, she developed a passion for ballet dancing without even imagining that she’d become one of the greatest actresses of all time. However, her childhood was far away from being a fairy tale, since her father left the family when she was just six years old. 

Some years later she helped the Dutch resistance during the German occupation in World War II. In such difficult times she suffered from malnutrition and developed anemia, while living every day with the latent fear of being caught when least expected. 

Nonetheless, these traumatizing memories would not affect Audrey’s personality later in her life. Most human beings couldn’t have endured all this misery, but she has the best mother of all, Miss Ella van Heemstra, a Dutch Aristocrat, who support her unconditionally until her very last day.

Audrey Hepburn was not as voluptuous as other Hollywood sirens; actually, she was exactly the opposite of all those femme-fatales willing to devour your soul. Her delicate face and thin body were enough for her to conquer the audience. She made believe to a whole generation of girls that there was more to life than just mere sex appeal and flirtation.

Audrey played every one of her roles with enough passion to make each one of them a memorable experience. Her portrayal of real-life nun Marie Louise Habets in The Nun’s Story is simply shocking and powerful. Her peaceful face hides tons of anguish and this specific role leaves no room for the audience’s participation: she’s in complete control and every one of her moves will guide through the streets of her soul from start to finish.




          
The Oscar-winner actress spent her last years fighting against famine and helping children in need in Africa and some other countries. This was the most important role of her life and the one who defined her public persona until these days. 

Audrey Hepburn played an angel with critical acclaim in Always, her last movie. Fortunately, her off-screen efforts were way beyond and put a smile on thousands of innocent children’s faces. The whole world remembers her as one of a kind human being, as well as the classiest lady ever to appear on the big screen.
 
Her legacy as a fashion icon, actress, goodwill ambassador, and lovely mother (as remembered by her two sons) makes us believe that even Hollywood stars can make of this world a better place, for a change.
    

Reporter: And what, in the opinion of Your Highness, is the outlook for friendship among nations?
 
Princess Ann: I have every faith in it... as I have faith in relations between people.
 
Joe Bradley (played by Gregory Peck): May I say, speaking for my own... press service: we believe Your Highness's faith will not be unjustified.  -From “Roman Holiday”-
 

Thank you, Miss Hepburn for everything you did. Indeed, that faith won’t be unjustified. 

May 9, 2015

9 may. 2015