Nosedive [Black Mirror 3x01, 2016]

31 dic. 2017















"En ocasiones sólo quiero estar solo, alejado de todos. Pero no para aislarme totalmente, sino para tener un rato de paz en el piso de mi cuarto, debajo de un árbol, o en cualquier lugar en silencio. Todas las respuestas se encuentran en ese lugar sin tiempo ni espacio, donde sólo escucho el enorme flujo de eternidad que hay en mi interior. Un lugar sin belleza o fealdad, sin rankings, sin redes sociales y sin dolor de ningún tipo".

Esta reseña está dedicada a quienes les hice pasar un mal rato este 2017 cuando yo mismo me perdí en la idiotez que las redes sociales desafortunadamente representan, al menos parcialmente.

En el universo creado por Charlie Brooker, Nosedive se destaca del resto por su fotografía irresistible, sus colores pastel y su ambientación relajada en apariencia. Tal como una versión futurista de Stepford Wives, el episodio transcurre en un mundo donde las redes sociales se han fortalecido a tal grado que ahora determinan el valor de una persona, incluso para adquirir servicios.

En este contexto, la aplicación del episodio, representada por un equipo móvil inteligente e implantes oculares (suficientemente inspirada en Instagram), prácticamente funciona como la marca de la Bestia de la que habla el libro del Apocalipsis. Y su marca se impone por medio de un puntaje de 1 a 5 estrellas. 


Es en ese medio donde la protagonista, Lacie (una magistral Bryce Dallas Howard le inyecta aliento), se desenvuelve y desea fervientemente pertenecer a la élite de los “4.5”. Mientras más alto el puntaje, mayor la oportunidad de ser amado, popular, reconocido, o lo que sea.

Por supuesto, ese mundo es una gran pila de excremento, pero Lacie parece no darse cuenta. Nada y nada con gusto en ella, embarrándose, ensuciándose y restregándose en la basura. Pero ese mal olor en la superficie huele a perfume, glamour, aceptación y, lo más importante, amor. Un amor que no existe. 

Para emerger de ese pozo de desperdicios se requiere rebeldía, un enorme amor propio y quizás un toque de locura. No, corrección: una enorme dosis de salud mental.

Lacie se pone en contacto de nuevo con su hermosa amiga de la infancia, Naomi (Alice Eve) gracias a Mr. Rags, un curioso muñeco de trapo significativo para ambas. Gracias a ese reencuentro es invitada a ser madrina de su boda con “Mr. Perfect”. 

Dos geniales actrices jóvenes: Alice Eve y Bryce Dallas Howard en una escena de "Nosedive".


En el camino, Lacie se enfrenta a la otra cara de la moneda: luego de fallar en distintas interacciones sociales, su puntaje desciende cada vez más. De ser una guapa mujer hecha a la medida de la sociedad moderna, su personalidad finalmente se resquebraja y años de frustración contenida salen a la superficie, gracias a un par de tragos de alcohol proporcionados por Susan (Cherry Jones), una amable mujer que le ofrece transporte en medio de la noche, en plena carretera.

Dentro de todo, es inevitable no sentirse mal por Lacie. En el fondo y a pesar de sus decisiones inmaduras, su corazón noble y sus buenas intenciones son palpables conforme transcurren los minutos. Sólo quiere ser aceptada y sentir que los demás la valoran realmente, de una manera que ni ella misma lo hace.

El resto de la historia transcurre entre momentos tragicómicos, intensos y dramáticos, hasta la fantástica secuencia de la boda y el discurso a corazón abierto de Lacie (vale la pena ver esta escena más de una vez). Aun sin saberlo, es justamente en esos momentos que rompe su cascarón y se libera. Incluso al exclamar de manera graciosa “F*ck the planet”, falla al intentar encajar en un grupo de seres que jamás la aceptarán. 

Bryce Dallas Howard demostrando una vez más de qué está hecha como actriz.


Sin embargo, llama la atención que una chica de entre todos los invitados espontáneamente responde a la declaración sincera e imprudente de Lacie… aun cuando el momento feliz dura apenas unos segundos. Una manera brillante de los escritores y el director de expresar: “Vean: en todo momento y lugar alguien puede olvidar las reglas momentáneamente y ser mucho más auténtico de lo que la sociedad le dicta”.

Su final, al menos dentro de esa sociedad de plástico disfrazado de oropel, ha sido auto-promulgado. El instante en el que comienzan a surgir las lágrimas de dolor, es el punto crucial donde se da cuenta que ha vivido literalmente, en una mentira. 

Una burbuja alimentada por las insoportables sonrisas falsas de sus compañeros de trabajo, de la terriblemente antipática mujer que se topa en el elevador, por la actitud podrida de Naomi principalmente, quien personifica en cuerpo y alma el espíritu del social media actual.


Realmente poco de lo que se relata en Nosedive es futurista tal cual. Los medios sociales actuales son un barómetro de la parcial putrefacción social existente. El exhibicionismo a ultranza, la presunción, los músculos artificiales, la idea de la belleza como un concepto que supera a la salud física y emocional, los “te amo” sin sentido, la prostitución amateur, han convertido a Instagram, Facebook, WhatsApp, Tinder, Grindr y demás medios sociales en las plataformas preferidas de aquellos que son incapaces de pensar, comer, vivir, existir e incluso copular sin antes obtener la aprobación social de una comunidad digital a veces fantasma, a veces insoportable y otras más absolutamente hipócrita. 

En este sentido, las redes sociales son el perfecto filme Zapruder de la sociedad contemporánea. Lo peor es que no existe signo de advertencia alguno: “Cuidado: tu próximo padecimiento mental o enfermedad venérea te esperan a la vuelta de la esquina”. Entonces… ¿enviamos ese sistema a la mierda? ¿O continuamos fingiendo que nos otorga valor real en forma alguna?



Sin embargo, Nosedive y su concepto podrían ser malinterpretados de varias maneras y ese es el peligro de las historias con moraleja: nada es lo que parece. Después de todo, desear tener un hogar bonito, un cuerpo atlético, una pareja de gran altura, nada de eso es malo por sí solo. Ambicionar prosperidad y admirar belleza no es el problema. La verdadera tragedia ocurre cuando nada de eso posee sustancia o fondo alguno.

Quizás la verdad más cruel de este planeta es la siguiente: ninguna fama, ningún bello cuerpo, ningún rostro atractivo, ninguna posición económica garantizan felicidad en este mundo. Lacie lo descubre tarde, en la celda de la cárcel donde es retenida temporalmente. 



En ese aislamiento, observar por un solo instante la magnífica quietud y silencio de la luz entrando por las rendijas del techo y las pelusas blancas cayendo muy lentamente, le brindan, por un solo instante, por un solo momento en esta curva tiempo-espacio, finalmente un minuto de auténtica paz. ¿Qué necesidad hay que ocurra algo funesto o desagradable para gozar de algo que está al alcance de nuestra mano en todo instante?

Nosedive es un enorme esfuerzo por parte de Netflix y el equipo de producción. La historia es entretenida, aunque no llega al grado de oscuridad de otros capítulos de Black Mirror

La escena final  entre Lacie y su compañero de cárcel explota y conduce al espectador a un clímax emocional que libera finalmente toda tensión e incluso tiene un toque infantil, humorístico, que hace recordar lo importante de ser honestos, aunque en ocasiones esa honestidad tenga un alto precio.

Afortunadamente, también tiene un lado vivaz o por lo menos mucho más amable representado en los dos personajes a los que los ratings no les importan en lo más mínimo: la mencionada Susan y el hermano de Lacie, Ryan (James Norton), cuyo atractivo radica en su actitud de "me importa poco lo que los demás opinen de mí".

Y también está Mr. Rags. Esta figura confeccionada con retazos de trapo de cierta forma representa la inocencia perdida de una sociedad adicta a los equipos celulares y las redes sociales. 



Tal vez todos necesitemos desempolvar nuestro propio Mr. Rags y recordar lo bella que era la vida cuando sólo importaba jugar, respirar, vivir e ir a la escuela. Y si ese momento no fue bueno, si ningún otro lo fue, entonces  vamos a crear grandes momentos absolutamente inéditos.

Y crearlo tal vez implique apagar por tiempo suficiente el smartphone y computadora personal, hasta que sólo se vea nuestro reflejo en la pantalla negra.



Nosedive,
Tercer episodio de Black Mirror, temporada 3
Dirigido por Joe Wright
Escrito por Charlie Brooker
Fotografía de Seamus McGarvey
Guión de Michael Schur y Rashida Jones
Actuaciones de Bryce Dallas Woward, Alice Eve, Cherry Jones, James Norton y Alan Ritchson






31 dic. 2017