Amy [2015]

22 feb. 2016

El extraordinario éxito del documental Amy [2015] tiene mucho que ver con la idolatría prodigada a la figura de la ahora legendaria cantante británica.  

La célebre autora de temas que ahora son listados entre lo mejor del Jazz y Rhythm and Blues contemporáneos, es también la voz de una generación de seres melancólicos que poseen más de una arruga en el corazón; más de una herida en lo profundo del alma  y muchas lágrimas derramadas y otras tantas que aún no han nacido.

Asif Kapadia acertó en su trabajo, aunque en ocasiones el resultado parezca un tanto convencional. Aun así, la narrativa impresa por este director permite ver al público (fans y no seguidores por igual) el porqué Amy Winehouse será recordada por mucho tiempo tanto como la gran cantante que fue, así como símbolo universal de autodestrucción. Tan cruel como suena.




Precisamente por eso, Amy es un filme que cautiva e impacta al mismo tiempo. Apreciar el talento único y extraordinario de la antítesis de Britney Spears (Winehouse no tenía una sola onza de producto prefabricado personal o artísticamente hablando) desde sus inicios hasta el día de su partida, es impresionante. La voz de la cantante es una de las mejores que hayan existido en –por lo menos- las cuatro recientes décadas (probablemente la mejor desde Whitney Houston). 

Sus letras y versos eran honestos, auténticos y venían del alma. Mientras la gran mayoría opta por llorar luego de sufrir una pena interior, Amy Winehouse traducía todas esas vivencias en notas y canciones que captarían la atención de millones alrededor del mundo. Por supuesto, cada una de esas personas supo desde el principio que la sinceridad de la controversial cantautora era irresistible, por decir lo menos. 

Por otra parte, es terrible presenciar la total caída de un ser humano documentada cronológicamente. Dejemos a un lado la fama, fortuna, talento y demás: describir por medio de escenas y entrevistas a familia, amigos y colaboradores la gradual pero segura destrucción de la artista, es estrujante y deja en claro el porqué el tema de las drogas no debería siquiera dar lugar a defensa alguna. 


Del "te amo" al "no puedo vivir sin ti"

El documental deja en claro que las heridas de Amy Winehouse no fueron provocadas por algún tipo de abuso sufrido de pequeña. Sin embargo, el corazón de este genio contemporáneo de la música sufrió severos embates que lo dañaron permanentemente.

Uno de ellos fue la muerte de su abuela Cynthia, una de las personas más importantes de su existencia. Por alguna razón, la cantante nunca se sobrepuso a esta pérdida, y las relaciones fallidas que experimentó más tarde sólo fueron reflejo del dolor que experimentaba.

La más significativa de todas fue con Blake Fielder-Civil, con quien contrajo matrimonio. La inspiración para componer algunas de sus mejores letras, fue también uno de los motivos que la llevaron a la tumba a la edad de 27 años.


Durante la película se aprecia la relación de amor-odio que prevaleció entre los dos, con líos legales de por medio. Una demanda interpuesta por él y resuelta a su favor es brevemente mencionada. Pero nadie detalla el efecto que esto pudo tener en Amy Winehouse.

Otra nueva pérdida, otra humillación pública. Otro motivo para no querer seguir adelante, e irónicamente también para cantar mejor que nunca y entregarle al público su corazón en cada presentación. 


Winehouse cantaba cosas como el amor es un juego en el que pierdes con tal genialidad, que no había necesidad de ningún truco extra en el escenario para convencer a la audiencia que, efectivamente, ese sentimiento puede significar el peor de los calvarios… tal como fue en su caso.

Para la polémica diosa del Jazz contemporáneo, la frase “no puedo vivir sin ti” tuvo un trágico significado.

Amy, la superdotada

Era de esperarse que este muy bien producido filme exhibiera una vez más las cualidades que han inmortalizado a Winehouse como una de las mejores artistas de los últimos tiempos.

Si bien y como ya se mencionó arriba, ella era lo opuesto a todo lo prefabricado e insulso que la industria disquera ofrece por montones (Katys, Britneys, Rihannas, Taylors, etc.), por otra parte encarna con total perfección a la Janis Joplin del siglo XXI. 


Al igual que la malograda artista que revolucionó la escena Rock en los 60’s, Amy detestaba lo convencional. Para ellas dos no importaban los número uno, ni discos de platino, ni la fama o los grandes vestuarios en el escenario.

Janis chillaba en el escenario y le imploraba musicalmente al que se había llevado una parte de su corazón. Amy hacía lo propio y lo mismo podía ofrecer una magistral versión del clásico de Mancini, Moon River, que deleitar el alma al interpretar junto a Mark Ronson la exquisita Valerie

  
Esa cruda sinceridad que las caracterizaba dio origen a canciones y espectáculos que han taladrado conciencias y tocado corazones. Por supuesto que vivirán por siempre, y este mundo necesita más genios musicales con voces superdotadas que antepongan el talento a la imagen.

La triste despedida

El realismo de Amy es bastante sórdido en algunos momentos. Uno de esos instantes tristes es verla destruida, errática y sin importarle ya nada en su última aparición pública en Belgrado, Serbia. La intérprete que en otros momentos fascinó a miles en sus shows, ahora sólo era objeto de burla y escarnio.

Pero el director tenía que relatarlo con total objetividad. Aún así, y a casi un lustro de su partida, su leyenda está más viva que nunca. 



El 23 de julio 2011, las drogas acabaron con su historia aquí en la tierra. Pero ni aún todas esas sustancias han podido borrar su legado, afortunadamente. 

La historia tal vez le haga justicia y con el tiempo se olvidará Belgrado, las fotografías que mostraban su extrema delgadez debido al auto-abuso, los escándalos y las entrevistas erráticas. En su lugar sólo quedará la memoria de la tímida joven de voz inigualable y sensibilidad tan extrema que no daba lugar a artificio alguno.
 
En algún lugar del planeta, justo ahorita, sus versos están ayudando a que las lágrimas de alguno de sus fans se sequen por sí solas, como lo afirma uno de sus más grandes hits. 


Amy [2015]
Inglaterra
Dirigida por Asif Kapadia
Producida por: James Gay-Rees, George Pank y Paul Bell
Compañías productoras: Film 4, Universal Music, Krishwerkz Entertainment, On The Corner Films, Playmaker Films
Distribuida por: Altitude Film Distribution
Protagonistas: Amy Winehouse, familia, amigos y colaboradores
Fotografía: Matt Curtis
Música: Amy Winehouse y Antonio Pinto   


 Febrero 22, 2016

22 feb. 2016