Kathryn Erbe

22 may. 2015



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The perfect complement to Vincent D’Onofrio’s character in Law & Order: Criminal Intent (Robert Goren) was his partner in crime (no pun intended) Alexandra Eames, played by the unique Kathryn Erbe

She calls herself a “blue collar actor”, but in reality she’s so much more than that. Kathryn began her career as a member of the Steppenwolf Theatre Company and starred in some critical-acclaimed plays, A Streetcar Named Desire and The Grapes of Wrath among them.

I remember watching her in a movie called Rich in Love. It is one of those films featuring some true gifted actors, not exactly “movie stars”: Ethan Hawke, Piper Laurie, Albert Finney and Kathryn herself. It was such a great experience, as Erbe’s portrayal of Lucille Odom displays enough expertise while allows you to take a glimpse of her work ethic.

However, every great actor finds a way to expand their own horizons by taking the most challenging roles available for them. In some cases, it doesn´t necessarily implies earning millions of dollars or having your name all over the place in showbiz TV shows on a daily basis. Actually, it takes so much more than that.


This is exactly what Kathryn Erbe did in Oz. Shirley Bellinger, a woman in death row, was the perfect character to showcase her skills, and great enough to disturb the audience and got them thinking for a change about the nature of evil and the darkest side of mental illnesses. 


Kathryn Erbe was completely exposed as an actress both physically and emotionally, during every scene of Oz in which she appears. Bellinger is a mother who drowned her own daughter by sinking her car in a river. She's so  disconnected from the real world that uses kinky, emotionless sex as the only way to express her feelings. 


The execution scene of Shirley Bellinger shows how great Kathryn Erbe is. No wonder why she stated later in an interview that after this character, she knows how to check out and not be affected by all the stuff she portrays on screen. 



The cold murderer and evil mother beg for forgiveness just seconds before being hanged, but the law was stronger than her survival instincts. The whole sequence is extremely frightening and Kathryn’s performance is raw, wild and perfect. 

Fortunately, we will always have Alexandra Eames, her most memorable character, to remind us that true friendship lasts forever. Kathryn worked very hard and along with Vincent D’Onofrio endured long hours of filming to create such a memorable TV show. Worth the effort, as she embodied a tough and determined detective able to solve the most tricky cases with the help of her brainy partner Robert Goren.

Even if the show never turned into any cheesy comedy à-la Bones to appeal to a wider audience, Kathryn and Vincent are still the perfect TV couple who gave us the best of their talent for almost a decade. 


Pretty much as Vincent himself, Kathryn Erbe is a real actress whose passion for what she does goes beyond shallow recognition by the media. She knows exactly where she stands both as a woman and artist... and that’s all that matters. 




Por casi una década, Kathryn Erbe fue el complemento perfecto de Vincent D’Onofrio en la serie Law & Order: Criminal Intent en el inolvidable papel de Alexandra Eames. Esta gran artista se llama a sí misma una “trabajadora de cuello blanco” de la actuación, en referencia a que aunque no ha estudiado en grandes academias, siente una gran pasión por lo que hace. Pero todos sabemos que ella es mucho más que eso.

Entre varias películas que ella ha protagonizado, recuerdo títulos como Rich In Love: un delicioso filme con actores de verdad, no precisamente “estrellas cinematógraficas”, entre ellos Piper Laurie, Ethan Hawke, Albert Finney y la propia Kathryn. Para ese entonces sólo conocía de ella su trabajo en Law & Order: CI, y fue magnífico verla desplegar su talento en una película tan relajante, exquisita y a la vez muy bien realizada. 

Fue poco tiempo después que relacioné su nombre con una serie de televisión que había visto años antes: Oz, el relato bastante cruel de la vida en una cárcel de los Estados Unidos. Aquí interpretó un complicado personaje llamado Shirley Bellinger, una mujer trastornada sentenciada a la pena de muerte por haber ahogado a su hija pre-adolescente en un río: ella hundió intencionalmente el automóvil donde la niña se encontraba.

El conectar los recuerdos del trabajo que había presenciado de Kathryn Erbe en este impactante show y luego leer sobre su trabajo en teatro, y los triunfos obtenidos en obras como A Streetcar Named Desire y The Grapes of Wrath, me hizo admirarla aún más y apreciar su ética personal como actriz. 


La entrega de la señora Erbe al interpretar el personaje más exigente y perturbador de su carrera fue total y sin reparo. En la pantalla expuso su cuerpo y alma en cada escena que realizó. La experimentada actriz supo imprimir una crudeza bastante brutal al personaje de una mujer tan desconectada de la realidad, que sólo utiliza el sexo más pervertido como forma de expresión durante el tiempo que espera su muerte, en esa fría y oscura celda.

La escena de la ejecución de Shirley Bellinger requería una gran cantidad de talento y disciplina. Kathryn Erbe posee ambos y es por eso que esta secuencia crispa los nervios, rompe el corazón  y trastorna al verla. Ese era el objetivo y fue logrado a la perfección. Poco antes de ser colgada en la horca, la asesina de su propia hija se arrepiente, pero era demasiado tarde. Ya para entonces la justicia fue más fuerte que su tardío instinto de supervivencia.



Por este tipo de actuaciones es que ella misma declara que ha aprendido a dejar todo en el set apenas sale de éste, para que tal cúmulo de emociones y energía no le afecte en su vida privada, en lo más mínimo. 


Afortunadamente y luego de plasmar su talento en tan violento proyecto, Kathryn dio vida a Alexandra Eames, una detective capaz de resolver los casos más difíciles con la ayuda de su compañero de gran intelecto y personalidad única, Robert Goren. Acertadamente, el guión de la serie nunca los involucró sentimentalmente con tal de generar altos niveles de audiencia. Aún así, son la pareja de un show policiaco más disfrutable en la historia de la televisión.


Exactamente como Vincent D’Onofrio, Kathryn Erbe es una actriz comprometida con su profesión, cuya pasión va más allá de reconocimientos mediáticos, fama o popularidad. Ella sabe perfectamente quién es como artista y mujer, y eso es todo lo que importa.





Mayo 23, 2015


22 may. 2015