Up [2009]

24 oct. 2014

Para: Josué, Matías y Santiago.

En el Séptimo Arte, la tecnología no siempre cumple su cometido como debiera ser. A menudo es utilizada para disfrazar guiones mediocres y actuaciones deficientes con el exagerado uso de costosos efectos visuales y especiales. 

Por fortuna, en el terreno de la animación sucede todo lo contrario y la película Up (latinizada como Up, Una Aventura de Altura) es un ejemplo divertido, tierno y entrañable de esta afirmación. Pixar y Disney no escatimaron recursos para crear una de las películas infantiles más célebres ya de la historia, ganadora de varios premios y mencionada en varias listas de lo mejor de la década 2001-2010. 

Pero el efecto en la audiencia, sin duda debe ser una de las mejores recompensas para los realizadores y hay material de sobra  para hablar al respecto.

Up es la historia de dos niños llamados Ellie y Carl, quienes comparten una marcada afición por los viajes, la aventura y todo lo referente a acampar, explorar y descubrir nuevos terrenos. Su amistad infantil evoluciona hasta llegar a la adolescencia y posteriormente a la juventud adulta. El cariño que existe entre ellos se transforma en amor de pareja y contraen matrimonio.

A pesar de la felicidad que comparten, una circunstancia empaña su universo eventualmente: la incapacidad de Ellie para procrear. Por supuesto, la pluma de los escritores Bob Peterson, Bob Docter y Thomas MCarthy hace posible que la pareja continúe unida firmemente hasta el día de la muerte de Ellie.

Con ella parte no sólo una vida entera, sino también las ilusiones para viajar a Sudamérica, un plan que jamás se convierte en realidad: una vez que ahorraban algo de dinero en un jarrón de cristal (una ingenua representación de las finanzas personales), un nuevo gasto surgía y atrasaba esa anhelada travesía. 

Pero Ellie, consciente de que su esposo aún puede vivir nuevas aventuras, le regala su libro de recortes con un mensaje incluido al final del mismo: ¡Gracias por la aventura! ¡Ahora ve y vive una nueva!

Luego de la tristeza y duelo, Carl decide seguir su camino y en él se encuentra a un regordete niño Boy Scout llamado Russell. Una vez que el anciano octogenario, quien claramente recuerda al actor Spencer Tracy (de hecho se dice que el personaje está basado en este leyenda del cine) es ordenado por una corte que abandone su hogar para retirarse a un asilo, su espíritu aguerrido surge de nuevo y realiza una maniobra propia de Pixar: convierte su casa en una nave aerostática propulsada por globos de helio, similares a los que él vendió durante su juventud.


Para la sorpresa del simpático caballero, más tarde descubre que el curioso e impertinente Russell se coló dentro de la casa. Aquí comienza la acción, ya que ambos viven incontables peripecias y de hecho llegan hasta Paradise Falls, un lugar ficticio localizado en América del Sur. Al principio Carl no soporta la compañía del niño. Pero poco a poco la nobleza de este pequeño y su espíritu muy parecido al de Ellie conquistan el corazón del anciano, cuyo objetivo sólo era conservar su casa y su libertad, sin imaginar todo lo que esto provocaría.

Carl y Russell se encuentran con un ave prehistórica de sexo femenino llamada Kevin, quien junto a un sonriente perro de nombre Doug completan el cuarteto de aventureros, los que se enfrentan a la codicia del famoso explorador Charles F. Muntz, alguien a quien la pareja central admiraba desde niños sin saber cuál era su verdadera personalidad. Claro, toda historia necesita un villano y este filme animado no es la excepción.

Up posee todo lo necesario para conquistar a chicos y grandes y los más de $700 millones de dólares recaudados en taquilla son una gran prueba de ello.

El éxito financiero es impresionante. Pero más impactante aún es la belleza que el director Pete Docter y los escritores mencionados, así como todos y cada uno de los realizadores reflejan en el resultado de su trabajo. La banda sonora a cargo de Michael Giacchino  tiene un alma propia y enfatiza cada una de las escenas, desde el momento de la boda de Carl y Ellie hasta el instante en el que la aventura concluye. 


Un par de momentos de la película no son de fácil compresión para la audiencia infantil y rompen las reglas del género. Uno de ellos es la imagen de Carl, sentado cabizbajo con un racimo de globos en la mano, velando a Ellie y posteriormente entrando a su hogar en la más completa soledad, en un cambio de escena. Este es uno de los momentos de conexión con la audiencia adulta, uno que remueve las fibras más sensibles y obliga a reflexionar sobre la brevedad de la vida y lo importante de amar y valorar a los seres amados día a día. 

No sólo a las personas de hecho: Kevin y Doug representan la pureza del reino animal y recuerdan al espectador lo importante de respetar a nuestros amigos irracionales, aquellos que son capaces de prodigar el amor más inocente e incondicional que existe.

Up es un filme que indudablemente será recordado al lado de otros clásicos infantiles, como Dumbo o Pinocho. No es difícil adivinar por qué: todas estas películas son un recordatorio constante de los valores fundamentales que jamás deberían perderse: el respeto por los demás, el cariño auténtico, la importancia de la familia y sobre todo, el valor y el coraje para perseguir un sueño. 


La magia del cine convirtió a un muñeco de madera en un niño real décadas atrás. Y en esta ocasión logró que Russell consiguiera un amigo, una figura paterna entrañable y la mejor de las mascotas de compañía (Doug). El final feliz está representado en una insignia con forma de corcholata y un el cumplimiento de un juramento hecho ‘con el corazón’, tal como Ellie solía decir.

La simplicidad de la vida encierra los regalos más extraordinarios. Si no lo crees, tal vez es momento de ver Up una vez más y deleitarte con su magia extraordinaria.

Octubre 24, 2014


Up, 2009
Estados Unidos
Pixar Animation Studios
Walt Disney Pictures
Dirigida por Pete Docter
Producida by Jonas Rivera
Escrita por Pete Docter, Bob Peterson, Thomas McCarthy
Voces de: Edward Asner, Christopher Plummer, Jordan Nagai
Fotografía: Patrick Lin, Jean-Claudie Kalache
Musica de Michael Giacchino


 

 

24 oct. 2014