Carrie [1976]

29 oct. 2014

Stephen King es conocido por su extravagante y cautivante forma de describir personajes y oscuras emociones. Llevar a la pantalla sus pensamientos es un arma de doble filo. Aún así, la primera adaptación cinematográfica del primero de sus libros fue alabada por la crítica y el público respondió favorablemente en la taquilla. Se trata de Carrie, por supuesto y es un clásico del cine de Horror por méritos propios.

Ningún guión adaptado para cine hará jamás honor totalmente al libro del que se origina y esta película no es la excepción. Parece ser un resumen de la obra de King, o utilizando ese temible término, la versión Hollywood de un libro más que disfrutable. Afortunadamente, la dirección de Brian De Palma y las inolvidables actuaciones la convirtieron en uno de los mejores filmes del género.

Carrie (Sissy Spacek) es una adolescente traumatizada por la vida que ha tenido desde niña, sin padre y al lado de una madre extremadamente abusiva y fanática (Margaret White, Piper Laurie). La mente de su madre lo interpreta todo como castigo, dogma y pecado. 

La pieza que une lo dramático con lo sobrenatural es la cualidad inexplicable atribuida a la protagonista: con suficiente concentración puede mover objetos con su mente. Estos poderes telequinéticos afloran especialmente en momentos de gran estrés, como la primera vez que tiene su periodo menstrual, ante la burla y humillación de sus compañeras. 

El mundo de la joven gira en torno a bullying escolar, discursos religiosos estúpidos y la nula convivencia con sus demás compañeras como Chris (Nancy Allen) o Sue (Amy Irving). Éstas representan lo contrario a Carrie en la escala social y de acuerdo a las reglas, la oscuridad jamás se mezcla con la luz.



Eventualmente Sue convence a su novio Tommy Ross (William Katt) que invite a Carrie a la ya cercana fiesta de graduación del bachillerato, motivada por el remordimiento. La buena intención de Sue termina en tragedia, ya que Chris Hargensen y Billy Nolan (John Travolta), su novio, planean junto a otros amigos la humillación final en la fiesta. 

Luego de ser elegidos rey y reina del baile, con trampa de por medio, Carrie y Tommy suben para ser coronados. A los pocos instantes, son bañados en sangre de cerdo y Ross muere de un impacto en la cabeza al caerle la cubeta. Carrie llega al límite de su resistencia y al ver que todos una vez más se burlaron de ella, los asesina en una secuencia que ahora puede parecer anticuada, pero que sin embargo sigue siendo poderosa y embelesante. La actuación de Spacek domina la escena y de ser una joven con ilusiones y pureza en su corazón, se convierte en verdugo, orillada por la propia maldad de compañeros, familia e incluso maestros.

Psicológicamente, Stephen King toca fibras profundas a la vez que divierte con todos y cada uno de sus personajes. La película, al igual que el libro, tiene el grado de sordidez exacto para sobresaltar a algunos espectadores en la noche de Halloween (esta es una de las películas de Horror más vistas en ese día), pero sin ser tan amenazante y desagradable como algunos otros clásicos del género. 

El libro describe a la perfección el alma y el estado mental de Carrie, su madre y todos y cada uno de los personajes. La película se queda corta en comparación, pero brinda los elementos para que el espectador brevemente se adentre en el mundo de cada uno de ellos: el alma herida de la protagonista es representada con maestría por una aún muy joven Sissy Spacek, mientras que Amy Irving exhibe con gallardía la clase que el personaje de Sue Snell merece. De igual manera, Betty Buckley fue una acertada elección para encarnar a Miss Collins (Desjardin, en el libro) y darle ese aire juvenil, moderno, rebelde y ligeramente maternal que el personaje ameritaba.

No obstante, la presea mayor va para Piper Laurie. La experimentada y legendaria actriz logra que el público inteligente deteste a la putrefacta e inmoral Margaret White, una mujer que es capaz de cometer las más viles atrocidades en nombre de Dios. Stephen King ironiza totalmente con la doble moral de la sociedad estadounidense y Brian De Palma captó la esencia de este mensaje con total precisión.

Carrie conquistó al público también por su música, compuesta por Pino Donaggio. El tema principal es tan bello como confuso, ya que no indica en lo más mínimo al espectador lo que está a punto de ver. Genial movimiento, y la banda sonora en general calza como anillo al dedo con la película y la época en la que fue realizada.

La escena de la masacre en la graduación brilla por su intensidad y es realmente fascinante. La idea de martirizar y desaparecer de la faz de la tierra cruelmente a quienes en verdad te han dañado es algo que muchos piensan, pero pocos se atreven a admitir. King y De Palma brindan un tremendo desahogo psicológico para los vengativos silenciosos, aunque en la realidad son a menudo las personas inocentes las víctimas de estas mentes turbias en extremo.



La escena final que envuelve el asesinato de Margaret a manos de su propia hija y la posterior repentina demolición de su hogar, es otra prueba de cómo Hollywood simplifica las obras literarias y en ocasiones las sensacionaliza al máximo, con el consiguiente despojo de su esencia. Sin embargo, funciona para la película: la imagen de Margaret crucificada con armas de filo es perturbadora y fácilmente identificable por los amantes del cine de Terror de todo el mundo.

Al igual que en el libro, el final fílmico de Carrie, con Sue llevando flores a la profanada tumba de su compañera, no ofrece esperanza alguna y brillantemente sobresalta incluso a los más taimados. El objetivo se cumple y la historia de una joven perseguida por el rechazo de todos, su madre incluida, se transforma en una elegante película de culto.

Carrie es una historia con varias moralejas: nunca abuses del más débil, porque éste puede convertirse en tu victimario en cualquier momento. Rodéate de gente que en verdad te aprecie y desecha al resto, tu familia incluida, si es necesario.

Y por el amor de Dios, con juego de palabras incluido: ¡dile no en todo momento al fanatismo religioso!
 

Carrie, 1976
Estados Unidos,
Distribuida por United Artists
Producida por Paul Monash
Escrita por Stephen King
Adaptada al cine por Lawrence D. Cohen
Esteralizada por: Sissy Spacek, Piper Laurie, Amy Irving, John Travolta, Nancy Allen,William Katt, Betty Buckley, P.J. Soles y Priscilla Pointer
Fotografía: Mario Tossi
Música: Pino Donaggio
Dirigida por Brian De Palma

29 oct. 2014