The Normal Heart [2014]

27 jul. 2014


La exitosa producción de HBO Films titulada The Normal Heart empieza y termina con música de grandes contrastes. Genius of Love de ‘Tom Tom Club’ nunca se escuchó más kinky como en esta ocasión y algo de lo poco criticable del filme es la inclusión de algunos muy obvios clichés musicales gay, como You Make Me Feel de Sylvester y I Will Survive de Gloria Gaynor. El tema que ilustra la escena final es The Only Living Boy In New York, de Simon and Garfunkel. La legendaria canción no es gay precisamente, pero cuadra perfectamente con la soledad, tristeza y petrificación interna del personaje interpretado por Mark Ruffalo (Alexander ‘Ned’ Weeks) justo en ese momento.

En medio de este gran repertorio musical se encuentra una historia sincera, honesta, cruda e ideal para reflexionar seriamente acerca del lugar al que se dirige la vida de cada uno. Lo más interesante es que, tal como el título lo indica, este filme puede ser disfrutado y digerido por homosexuales, bisexuales, transexuales y heterosexuales por igual. Fundamentalmente, todos tenemos la capacidad de experimentar amor, odio y frustración. Esta es una parte muy importante de la película y la que une el espinoso tema de los inicios del terrible sida con los corazones y mentes de todos y cada uno de los personajes.

 
Ryan Murphy, mejor conocido por su trabajo en Glee y Nip Tuck, adapta al cine la obra de teatro de la autoría de Larry Kramer puesta por primera vez en escena en 1985. El elenco de múltiples estrellas prueba que en circunstancias extraordinarias los egos artísticos pueden ser sacrificados en pos de lograr la excelencia en pantalla. De este modo Julia Roberts se transforma y ofrece una actuación fuera de lo común en su currículum, superior totalmente a la del filme por el que ganó su Oscar, por ejemplo (Erin Brokovich, 1999). Ruffalo brilla y Matt Bomer se aleja para siempre del grupo de niños bonitos para consagrarse como una figura de peso y un actor bastante completo. Todos ellos mueven las sensibles fibras del televidente sin esfuerzo alguno y los cinéfilos lo agradecen.

The Normal Heart ofrece una mirada retrospectiva a la época cuando el “cáncer gay” llegó a los titulares y a la vida de millones de personas, muchos de los cuales eran homosexuales. La cantidad de factores que se combinaron para ello merecen un sesudo análisis por separado: el maltrato milenario a la comunidad LGBTT utilizando libros religiosos y dogmas impuestos por las corruptas iglesias a nivel mundial llevó a millones de hombres y mujeres gay a pensar que, en verdad, sus vidas no valían nada y eran dignos del desprecio ‘divino’. Un mundo hipócrita condena con argumentos infantiles en la mano y la gente ciega y llena de odio, por tradición obedece y sigue al resto.

Tal daño emocional desemboca en malas relaciones, promiscuidad y una vida decadente en gran parte de los casos (sexo sin protección en este contexto). Por otro lado la tremenda irresponsabilidad del gobierno de Ronald Reagan para combatir esta epidemia ocasionó un desastre a la larga. Recordemos también (aunque esto no se menciona en la película) las teorías nada descabelladas de conspiración que hablan de la creación artificial del sida como arma biológica por parte del gobierno de USA. Grotescamente inmoral, ¿cierto? Y mucho más lógicas que la fábula del primate contagiando esta enfermedad a seres humanos indiscriminadamente. A esta mezcla infernal habrá que agregar la ignorancia propagada por la Iglesia Católica al mando de Juan Pablo II, quien afirmaba que utilizar preservativo era un “pecado”. 

La ignorancia y perversidad del sistema político-religioso, aunado a la promiscuidad que caracteriza a parte de la comunidad gay dieron como resultado todo lo que se ve en pantalla durante las dos horas y 13 minutos que dura esta obra hecha sólo para televisión. Como es de suponerse, el sida se propagó a ritmo incontrolable y millones sufrieron las consecuencias. Las escenas que Murphy presenta en este filme son tan gráficas que dejan corta a Philadelphia (1993) y convierten a ésta en una obra mucho más digerible visualmente hablando.


Hechos históricos y ficción a un lado, The Normal Heart es básicamente una historia de amor. El hecho de enfocar una relación entre dos hombres con la misma naturalidad y las mismas características de una relación heterosexual habla de lo parecidos que somos los seres humanos en el fondo. En la película, Felix y Ned se encuentran por azares del destino, se enamoran y se brindan felicidad uno al otro. El drama que atraviesan fortalece ese amor y enfrenta al espectador a una pregunta que atemoriza a la mayoría: "¿quién estará a mi lado cuando agonice y esté próximo a partir de este mundo?".



Al saber que le queda poco tiempo, Felix acude con su virtual cuñado, Ben Weeks magistralmente interpretado por Alfred Molina para dejar su testamento en orden. El diálogo expresa en palabras la vulnerabilidad de un ser humano que lo tuvo todo en la vida y lo está perdiendo con gran rapidez. Sin embargo, quiere heredarle lo poco que posee materialmente a la persona que más ama, quien en este caso es su pareja homosexual. En esos momentos no hay odio ni castigo. Por el contrario, el amor, sin importar el género, siempre redime al ser humano que lo experimenta. 

En toda película hay un par de escenas cumbre. En The Normal Heart una de ellas es aquella donde la doctora Emma Brookner (Roberts) casa en forma simbólica a Felix y Ned ante la presencia del hermano de este último. Cuatro grandes actores se reúnen en un momento que puede servir para que miles de homófobos reconsideren su propia conducta, aunque esto aún es una utopía. Pero con o sin su aprobación el mundo sigue avanzando y liberándose de sus propios traumas, ignorancia y prejuicios para quienes ejercen con orgullo su propia sexualidad a pesar del rechazo y la discriminación que aún existe.

Mark Ruffalo llora al acercarse el final de la película con las notas de Simon & Garfunkel de fondo. Los seres llenos de odio festejan. Los religiosos frustrados pensarán que lo expuesto en la película es “el resultado de la rebeldía contra Dios”. Los cínicos se mantienen indiferentes. Pero el público sensible e inteligente tanto heterosexual como homosexual se seca las lágrimas, sonríe y se da cuenta que el corazón es igual en todos los seres humanos, al igual que la sangre. No distingue color, edad, nacionalidad o preferencia sexual.  

Es el mismo bombeo vital de todos los personajes de la película, tanto los miembros de la comunidad gay buscando justicia, igualdad y una solución a esta epidemia, como el de la doctora con poliomelitis con una gran sensibilidad bajo esa aparentemente dura coraza. El mismo del hombre que no acepta a su hermano homosexual, pero termina atestiguando con sus propios ojos que el amor, felicidad, dolor y desamor van más allá de las preferencias sexuales individuales. 

Ese es en esencia el corazón normal. Tal vez valga la pena alimentarlo con algo mucho mejor de lo que está acostumbrado.

























The Normal Heart, 2014
Dirigida por Ryan Murphy
Producida por Brad Pitt, Ryan Murphy, y Scott Ferguson
Escrita por Larry Kramer
Distribuida por HBO
Con las actuaciones de: Mark Ruffalo, Matt Bomer, Julia Robets, Jonathan Groff, Taylor Kitsch , Jim Parsons y Alfred Molina.
Música: Cliff Martinez
Fotografía: Daniel Moder 

Julio 27, 2014

Este post está dedicado a todos aquellos que han perdido a un amigo, pareja o familiar a causa del sida.

27 jul. 2014